Evolución: del camino de la supervivencia del más apto, al bienestar por la colaboración-

28 / 06 / 2019 | General

Evolución: de ?La supervivencia del más apto? a ?La evolución a través del trabajo en equipo?

 

Lo vemos a diario y todos estamos de acuerdo en algo: así, no se puede seguir. Hablamos de trabajo sustentable, economía sustentable, producción sustentable, planeta sustentable. Pero... ¿cómo llegar? ¿Cómo hemos aterrizado en una vida  tan poco amigable para el planeta? 

Los autores de ?La Biología de la Transformación? Bruce Lipton y Steve Baherman, demuestran que son las creencias las que nos han traído hasta este mundo que llamamos despiadado, jungla de cemento, donde nos quejamos de que cada uno mira por lo suyo (desde el vecino hasta los encargados de producir y procesar los alimentos que ingerimos). ¿Quiénes han sido los generadores de opinión? En la antigüedad, los jefes de cada tribu quienes bajaron una creencia animista, donde la naturaleza reinaba; en la edad media, fue la Iglesia la generadora de creencias y quien generó el paradigma reinante, deísta, dando una explicación Divina a los orígenes y todo lo que siguió. En el siglo 18-19, ya las ciencias pisaron más fuerte, y no se dan una idea de cómo hasta hoy han generado creencias a nivel colectivo que nos dejan en este estado. Nadie niega que los avances científicos y tecnológicos han mejorado y alargado nuestros años (nadie me quite el lavarropas automático, por favor!!!, no me veo lavando la ropa de rodillas a la orilla del río)

Lo cierto es que en esta competencia descarnada por ser el número uno, en esta carrera loca por tener más, por ser ?el mejor de todos?, no estamos siendo mejores como grupo. Y el Darwinismo tiene mucho que ver en esto. La Obra de Darwin, ?El origen de las especies por medio de la selección natural? tenía un subtítulo ?la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida?. Si trasladamos este último concepto al Darwinismo social, acuñado por el filósofo Herbert Spencer, comprenderemos las reflexiones acerca de las derivaciones de esta teoría en la humanidad, incitándola a purificar la raza _¿les suena?_  eliminando los individuos defectuosos o débiles. Los campos de exterminio en la Europa Nazi son una evidencia de cómo las creencias pueden materializarse, ya sea construyendo, o _como en este caso_ destruyendo.  

En la misma época que Darwin, o un tiempo antes, Lamarck estuvo pensando en la evolución, aunque desde un lugar diferente: la colaboración. Si pensamos en cada célula como una entidad completa en miniatura, tal como nos la muestra Bruce Lipton, pensemos en un organismo unicelular, de los primeros que nos muestra la evolución. Esa celulita vive alegremente, pero de golpe hay problemas en el medioambiente, que la obligan a adaptarse, y para sobrevivir, tiene que agruparse. Es como si de repente, cada uno de nosotros va al trabajo en un su propio automóvil, y la autopista está atestada de autos. Miramos a nuestro alrededor, y nos decimos: ?mirá ese auto que va ahí! Tres lugares libres, solo lo ocupa el que conduce?. Mucho gasto para tan poca cosa. Entonces, nos juntamos con gente del barrio que va al mismo lugar, y usamos un solo vehículo, para cuatro o cinco personas. ¿Más eficiente, no?.

Bueno, del mismo modo se dio la evolución Lamarckiana: muchos unicelulares, se unen para ahorrar gastos, dentro de una membrana que los protege a todos. Así, se gasta menos en protección y supervivencia. Luego, al crecer los organismos, se van especializando las tareas: uno se encarga de oxigenar, otro de limpiar, otro de alimentar y producir energía (traer el dinero), etc. Luego estos pluricelulares se van especializando y van dando lugar a organismos cada vez más complejos hasta llegar al Ser humano.

Volvamos a nuestra sociedad? ¿qué tiene que ver esto con la sociedad? ¿Dónde entra la política y los políticos en esto?

Pues bien, imaginemos cada célula del cuerpo humano como un humano en miniatura, con conciencia propia. Veamos cómo _en la mayoría del tiempo en que estamos vivos_ esa comunidad celular, o sociedad celular de trillones de individuos-células, convive en paz, funciona casi a la perfección, desarrollando su propósito de vivir, y cada área de esta sociedad trabaja para la totalidad, cumpliendo con la tarea que le fuera encomendada.

Si nuestro cuerpo lo ha logrado por tanto tiempo (miles de años para algunos, millones para otros; no cambia, el tiempo lineal no existe), ¿por qué no aprender la lección desde adentro, en lugar de seguir buscando afuera?

¿Qué harían nuestras células, por ejemplo, para mejorar la economía planetaria? ?La economía del cuerpo ha demostrado ser lo suficientemente duradera y flexible como para sustentar la adaptación humana a la mas amplia gama de retos medioambientales?? Un cuerpo consume energía mientras trabaja para conseguir y producir alimentos, de donde extraen energía en forma de moléculas de ATP (dinero, en lo macro). Este ?dinero celular? se gasta en procesos internos como la digestión, la locomoción, la respiración, el pensamiento, la reproducción y la eliminación de residuos. Cuando la producción de energía excede las necesidades del cuerpo, éste transforma esta energía en depósitos grasos (caja de ahorros). Todo esto está destinado al bienestar, y ninguna célula regala ATP sin abastecerse primero; al tiempo que ninguna se queda con ATP de más, sino que se deposita en una cuenta común, para ser usada en el momento indicado por el sector indicado. Nadie se aprovecha de nadie en una economía celular sana.

Principios de economía celular Vs. economía global

Si comparamos este tipo de economía celular con nuestra fracasada economía global, hay cuatro principios que en la primera se cumplen y en la segunda, creencias mediante, no hemos logrado asimilar:

  1. La riqueza es bienestar: la diferencia es el concepto de bienestar para las células y para la sociedad. Cuando las células se reunieron para formar un organismo mayor, vieron en ese cambio la riqueza del colectivo, no de algún individuo en particular. Entonces, cada célula se beneficia si se benefician todos. La abundancia _definida como capacidad de producir más de lo estrictamente necesario para sobrevivir_ se logra en las comunidades celulares una vez que las necesidades básicas de cada individuo han sido satisfechas. Ninguna célula de otra parte del cuerpo acapara energía si le hiciera falta a alguna célula de otra parte. Pero como en la sociedad la vida es Darwiniana, como la vida y el bienestar significan el triunfo en la lucha por la supervivencia, entonces cada uno busca acaparar y competir, en lugar de colaborar. La lógica celular es bastante simple: una población sana y feliz invariablemente produce más riqueza y prosperidad para todos porque sus individuos consumen menos para sobrevivir (como en el auto: menos combustible, menos contaminación, llegamos más rápido porque hay menos tránsito; compartimos un mate mientras viajamos, nos nutrimos de la conversación, o cantamos todos juntos, etc?)
  2. La economía y la ecología son lo mismo: esto sucede en las comunidades celulares. Pero no parece existir en las sociedades humanas, y esto es por la creencia de que el humano es la cúspide de la escala evolutiva, además de estar separado y diferenciado del entorno en el que vive y al que manipula y domina. Esta idea de separación no sólo viene de Darwin, ya el monoteísmo nos muestra creados por separado del resto de las especies. Para los Deístas, fue D-s quien nos creó por separado; para Darwin fue por accidente natural que se mutó el linaje de monos, pero estamos separados al fin. Estas creencias dieron lugar a una peligrosa gestión de la economía, al olvidarnos de que el medioambiente es la principal fuente de riqueza (Desde la energía solar, que por la fotosíntesis genera energía para las plantas, que sirven de alimento a los animales y humanos, y así la cadena de supervivencia). Y, a pesar de que la clorofila es el primer capital en el planeta (asociado a un recurso como el sol), olvidamos que la principal fuente de riqueza proviene de la naturaleza. Y como humanos, saqueamos los recursos del medioambiente. ¿Qué hacer? Replantar los bosques, dejar de diezmarlos, limpiar las vías fluviales. Ya no podemos separar el juego monetario que llamamos economía de las consecuencias planetarias que este mismo juego produce.
  3. La eficiencia es la clave de la supervivencia próspera

Así como un cuerpo no puede gastar más de lo que consume (salvo que desee adelgazar excesiva acumulación de bienes en los depósitos grasos), una sociedad no tiene que utilizar indiscriminadamente los recursos naturales, verdadera fuente de bienestar=riqueza. En eso venimos concientizándonos, aunque todavía explotamos la naturaleza no renovable, extrayendo más de lo que se puede reponer, y a eso lo llamamos éxito económico. Asimismo, producimos una cantidad de desechos demasiado grande. La eficiencia es una materia que nos llevamos previa por miles de años, y es hora de aprender de nuestra comunidad celular para gestionar la riqueza. Podemos aprovechar las nuevas tecnologías al servicio de una mayor eficiencia, por ejemplo, un buen uso de internet y de las comunicaciones nos ayuda a producir más gastando menos energía

  1. La moneda debe representar a la riqueza real

¿En qué país puedo ir con un billete a buscar su equivalente en oro, como era en un comienzo?

Esto no existe más. Salvo en los organismos vivos. Cuando en las comunidades celulares se estableció la división de tareas, surgió la moneda de intercambio igual en todas: el ATP, cada unidad de la cual equivale al mismo monto de energía. Así, el ATP es un medio de intercambio, es una unidad de cuenta, y son unidades de reserva de valores. Se puede compartir, intercambiar, ahorrar y recuperar. Esa moneda, sigue teniendo la misma actualidad que cuando se creó, no pierde su valor. No se puede emitir falso ATP. Es Dinero mercancía; a diferencia de la moneda, que es dinero representativo (se emiten varias veces más que la reserva verdadera).

 

Más allá de la economía, vemos que en la comunidad celular no hay lucha por la supervivencia, sino colaboración, división de tareas. A ver si aprendemos las lecciones que pueden darnos las células, para que podamos sanar nuestras sociedades, y nuestra sociedad planetaria.

                                                                                                              Sara Levy

Bibliografía: Bruce Lipton ,"La biología de la Transformación" (Gaia ediciones)

 

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#Darwin #lamarck #supervivenciadelmasapto #evoluciónconsciente #bienestar

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